Una pausa de amor entre la fuga de las cosas*

Deja un comentario

agosto 23, 2014 por La Vieja Noche

No estás más ni estarás. Extraño tu llamada. Pero habitan mi recuerdo tantas de las cosas que pintaron tu personalidad: de pie en la cocina, siempre engalanada con tu bata de estar;

In Memoriam…

Una pausa de amor entre la fuga de las cosas* 

A Zoraida Rosado Tavárez

 

Screen Shot 2014-08-22 at 5.15.33 PM

Tomás L. Vargas Morales / escritor

“Donde existe el dolor sigue una semilla de amor… / lo más grande y puro lo dice el corazón”  

                                                          Marco Antonio Solís

 

 Escribí estas notas sentado en la cama la noche de un domingo triste. La habitación en penumbras. De fondo, bajito, las canciones de Marco Antonio Solís que tanto te gustaban, no voy a negar que se me hace insoportable el grito ensordecedor del silencio. De frente, veintiún piezas de vidrio incoloro y muy transparente cubriendo los huecos en la ventana. Cristales. Permiten una vista al traspatio, apacible o tormentosa; como brisa al vaivén de los sentimientos.

No estás más ni estarás. Extraño tu llamada. Pero habitan mi recuerdo tantas de las cosas que pintaron tu personalidad: de pie en la cocina, siempre engalanada con tu bata de estar; el televisor encendido, claro, no hubo quien lograra escuchar nunca un programa pues tu conversación acaparaba tiempo y espacio; preocupada de si todo el que llegaba había comido. ­¿Quieres café? ¿Refresco? ¿Jugo? Entonces, iban arrivando hijos, nietos y algún acompañante. Religiosamente; Mariam, Orvan, Arnold, Sorelle…, a la hora que se les antojara. Y como sólo se concibiría en preocupaciones de madre, te preguntabas en voz alta, si Hexer (Checho) habría comido bien, por allá, en Texas. Entre otros muchos asuntos, sin omitir detalles, se evidenciaba la extenuante y autoimpuesta tarea a lo largo de tu vida: darles consejos sin ellos pedirlo; ser el baúl dónde guardar sus culpas; recipiente dispuesto siempre a recibir e intentar cumplir responsabilidades de todos; fiel abogada defensora de sus errores.

“Morir, dormir… ¡tal vez soñar!”, nos decía Hamlet en la tragedia de Shakespeare. Sin duda, se añora lo que ya no será, la certidumbre de la caída del telón de fondo. Perdona mi franqueza, a esta edad me es imposible no dar valor a la hermosa y auténtica amistad que nos unió, fuiste una mujer fuera de serie. Es que tu humildad sin igual, Sorry, tu sencillez, iluminaba. Me quedaba mirándote, detenidamente. Te obser-vaba. Y eso, que “según Kant, lo que llamamos “conocimiento” es una combinación de cuanto aporta la realidad con las formas de nuestra sensibilidad y las categorias de nuestro entendimiento” brillaba por sobre tu inocencia de mujer de bien. Acuñaste la frase, “los huevitos en la nevera son los de Tomás.” Y fueron muchas las noches que ya acostado llamabas preguntando, y allá iba yo a comer mis huevos fritos sobre arroz blanco. Eso es comida de… bueno mejor dejarlo entre puntos suspensivos, solía decir Eduardo, ese ¨viejo dañao¨ quien fuera tu amor y tu vida, acompañando su prolijo vocabulario de lindezas malsonantes.

Parafraseando de Isaías, viene a la memoria Los días oscuros en que ¨tu señor¨ pareció ocultar su rostro: aquello de pasará por allí, agobiado y hambriento, y rabioso de hambre mirará que todo es aprieto y oscuridad sin salida, angustia y tinieblas densas, sin aurora.

Sin embargo, Sorry: fuiste refugio del desvalido/ refugio del pobre en peligro, / reparo del aguacero, / sombra contra el calor. (Isaías 25.4)

Hoy vuelas libre, lejos de la cocina que fue tu palacio y prisión, espacio que nunca será el mismo sin tu presencia fisica. “Era diferente cuando estabas tu…/ Todo era tan distinto cuando estabas tu.” Y, aunque broten, las palabras me duelen en el alma. ¡Cuánto nos burlábamos de la vida y sus conflictos, amiga mía! Cuando comenzaron las especulaciones sobre mis achaques y la muerte, sentados en la mesa de tu cocina, te cité en una ocasión (de Sabina): “Pero sin prisas, que a las misas / de requiem nunca fui aficionado, / que el traje de madera que estrenaré / no está siquiera plantado, / que el cura que ha de darme la extremaunción / no es todavía monaguillo… Intervino entonces con su prédica (no pierde tiempo a la menor provocación) la mujer de fe —que tantas noches te dijo—: “Zoraida Buzó —que así te llamaba— me gustaría fueras mi mamá” y tu le contestabas: “Si lo que me faltó fue parirte”. Y llegan a la memoria sus palabras de entonces porque la escuché repetirlas al llegar a casa la noche en que te despediste de esto que llamamos vida (de Romanos 11, 33): “¡Qué profunda es la riqueza, la sabiduría y prudencia de Dios! ¡Qué insondables sus decisiones, qué incomprensibles sus caminos!” Ella, tu amiga que tanto te ha llorado, aún guarda en el celular tu voz, aquella tu penúltima llamada: “Rosin, ya está el arroz”. Y esa tu voz es uno de sus preciados tesoros.

la foto (2)No puedo olvidar que comentaste en conversación de sobremesa la noche que nos despedimos de Rafa, en su velatorio: “¡Sabrá Dios si el próximo será el mío!” En vano, por imposible, el determinar la relación entre la partida —con apenas cuatro meses de diferencia— de dos de mis más entrañables vecinos y amigos; de mis ángeles vivos en el socorro de lo cotidiano.

Difícil sobreponerme a tu repentina partida, amiga. Difícil… Recordaré tu sonrisa y tus ojos azul cielo; tu inocencia. Recordaré que te contentabas con servir a todos. No sé como te las arreglabas, sin embargo, mejor mantener viva esta interrogante que, después de todo, tu corazón Screen Shot 2014-08-22 at 5.27.06 PMexplicaría con naturales y sencillas respuestas.

¡Gracias!… por tu vida y el privilegio de conocerte. ¡En mi hogar —y esta vecindad— todos, ó casi todos, te debemos tanto! Reciba tu familia nuestra inmensa gratitud.

¡Hasta siempre, Sorry!, amiga querida; hermana del alma.

Aquí va tu preferida de las de Marco Antonio Solis:

 

 

*Cita de Cernuda (Generación del 27 ) que yo mencionara, como significado de amistad, en la despedida a Rafael López, “Rafa”; inolvidable hermano y amigo mutuo.

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: