Y la figura en el lienzo se hizo carne

Deja un comentario

febrero 22, 2015 por La Vieja Noche

“…en su artículo, cuenta Muñoz Molina, que Henry Matisse, pintor francés, pionero del modernismo, ya viejo, convaleciente de un cáncer y sin fuerzas para mantenerse de pie, como le costaba gran esfuerzo levantarse de la cama, ataba un carboncillo en el extremo de un largo palo de bambú y mirando al techo con ojos muy abiertos…”

LAVIEJANOCHE.WORDPRESS.COM

 

 

20141206_103812
FOTO: MUSEO DE ARTE FRANCISCO OLLER (MAFO)
Y la figura en el lienzo se hizo carne

Tomás L. Vargas Morales/escritor

“… hay quienes tienen la osadía de considerar a los “trabajadores de la cultura” como a un grupúsculo de soñadores sin causa, sin tomar en cuenta que el artista, con sus proyectos y obras concretas, aporta con su granito de arena a la gran pirámide cultural, intentando mantener viva la historia, …las costumbres de la colectividad…”

                                                                                      Víctor Montoya (escritor boliviano)

 

La estructura renacentista y romántica de dos pisos, sede en la actualidad del Museo de Arte Francisco Oller, se levanta sobre u orillada a —lo que alguna vez fuera parte del antiguo cementerio de la ciudad—, la sección al extremo apartada del principal templo del catolicismo en los históricos terrenos del casco urbano bayamonés; reservada para esclavos o presos del infortunio: “donde los pobres se habían quedado dormidos viendo el programa. Qué más quieres que te diga”, para comenzar, sino una de esas expresiones metafóricas dignas del poeta.

Debo admitir, que las historias sobre Museos y sus fantasmas (no hay museos sin ellos) me dejan perplejo… ¡Lo digo en serio! Y, de entre los personajes en el empleo público, suele aparecer alguno que viene a ser recurso en particular, casi obligado, si de historiografía se trata. Es por ello que, con delicadeza, Primo, quien ha trabajado largos años en casi todo edificio público de la ciudad, al regreso de sus discretas vueltas, acaba siempre soltando alguna historia relacionada. De hecho, le salen muy bien. Entre ellas, la del antiguo guardián que solía escuchar el peculiar sonido del arrastre de cadenas por las salas de la mencionada estructura y corrió calle abajo, como alma que lleva el Diablo, la noche que creyó ver a Oller parado en la puerta que da al patio interior.

Salta La Chafi - Manija

FOTOsaltalachafi.blogspot.com

Sin ambargo, fue Antonio Muñoz Molina, escritor nacido en Úbeda, en una de sus recientes columnas de Babelia, en el diario español, El País, titulada: El dibujante con Tijeras, quien me trajo a la imaginación lo que les voy a narrar. Pues, en su artículo, cuenta Muñoz Molina, que Henry Matisse, pintor francés, pionero del modernismo, ya viejo, convaleciente de un cáncer y sin fuerzas para mantenerse de pie, como le costaba gran esfuerzo levantarse de la cama, ataba un carboncillo en el extremo de un largo palo de bambú y mirando al techo y paredes con ojos muy abiertos recreaba las figuras sugeridas por las manchas de humedad o grietas en la pintura. Distraía el insomnio haciendo rápidos dibujos, …de pronto una liberación más que un inconveniente, un atajo inusitado hacia la originalidad”.

20150128_122123_4

En mi narración, Francisco Manuel Oller y Cestero, también desvelado, estuvo a punto de caer escaleras abajo al intentar salir del grabado de Toño Martorell. Se sostuvo como pudo, no sin antes desprender, en su arriesgada movida, algunas letras del escrito que enmarca la obra. Estas rodaron por los escalones hasta el primer piso y de alguna manera contribuyen a dar forma a la narración. Pero Oller, maestro en el arte de usar la pigmentación sobre una superficie plana, y producir ilusión, sensación de movimiento y vida, decidió utilizar los ojos de la pintura de José Julian Acosta y Calbo, esa mirada que persigue a quien se arriesga entrar a la sala que brinda su nombre al museo. Acosta y Calbo dejó el marco que lo mantenía inmovil, colgado a la pared. Y la figura en el lienzo se hizo carne. Entonces, bajó las escaleras. Se detuvo largo rato ante la exhibición: Dibujos, Encuentro entre generaciones.

20150203_123725

FOTO: Dibujo de John Balossi (Nueva York, 1931)
SIN TÍTULO /1981 / Carboncillo sobre papel

 

A través de aquellos ojos, Oller se disfrutó, desde el trazo singular de lecturas múltiples y tonalidades blanco y negro, utilizando diversos medios en los dibujos sobre papel a contrapeso de color en otros; la calidad lograda por varias generaciones de artistas y la validez de aquel esfuerzo para disfrute de las mayorías. Estaba claro, no tuvo duda que su vida no fue en vano.

Percibió la gratitud de una Ciudad que lo acogió como uno de los suyos y que hoy levanta un monumento vibrante a su memoria como legado a la presente y futuras generaciones.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: